Desperté y no quería. El sueño parecía perfecto, simplemente porque después de mucho tiempo volví a ver su sonrisa; hay muchas en la vida, todas las personas sonríen alguna vez en el día, pero la sonrisa de ella no tiene comparación, sus ojos brillan de tal modo que no hay estrella, ni luna que puedan iluminar más la noche. Desperté, y por un momento pensé que el sueño era real, que de verdad volvía a rozar sus labios, que ella me elegía; el pasado se hacía presente y su corazón se unió al mío; como mil veces se unía años atrás, como mil veces entre conversaciones y alegrías. Extraño ese sueño, pero no puedo volver a él, querría haberme quedado soñando, no saben el tiempo que llevo sin decir su nombre, sin mirarla de frente, sin siquiera toparme en alguna parte de la vida para tan solo disfrutar del recuerdo de alguna vez haberla amado. El tiempo pasa y no se detendrá, espero que en algún momento de esta vida, aunque tan solo sean segundos pueda volver a sentir su voz frente a mí; pueda mirarla y no dejar de hacerlo. Desperté, y es extraño, porque mi corazón hace bastante tiempo que sueña con ella, es como si la extrañara o la llamara de algún modo. Le escribiré para saber cómo está, tan solo espero que responda; el miedo y el vacío sin ella se ha hecho grande con el tiempo, y cada día que pasa la extraño más.
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